Anchoas del Cantábrico
La pesca en el Cantábrico se inicia en los meses de primavera. Los barcos identifican los bancos de pesca o cardúmenes y, a continuación, proceden a rodearlos desde la superficie con redes de cerco, dejando caer al mar los paños de red. La embarcación gira en redondo describiendo un ángulo de 360 grados que abraza los peces localizados.
Pesca de cerco
Cuando el ‘cerco’ se ha completado, la malla se cierra por debajo para impedir que la pesca se escape. Esta va extrayéndose de la red mediante un enorme redeño llamado salabardo. El bocarte se sube a bordo vivo. Este sistema de pesca es muy selectivo y muy respetuoso desde el punto de vista medioambiental. Contamos con el sello MSC que certifica el uso de métodos sostenibles y la trazabilidad de nuestros productos.
EL PESCADO SE SELECCIONA PARA ELABORAR FILETES DE ANCHOA O BOQUERÓN SEGÚN SUS CARACTERÍSTICAS
Curación en sal
En la elaboración de la anchoa destacan la maestría de los «Saladores del Cantábrico», el lento proceso de maduración y la manipulación cuidadosa realizada por las “Sobadoras” que seleccionan con destreza, retiran manualmente y recortan los filetes de anchoa. Las condiciones ambientales de la vertiente Cantábrica permiten temperaturas suaves, ideales para garantizar la maduración natural del producto.
LOS FILETES DE ANCHOA SE CURAN EN SAL ENTRE UNO Y DOS AÑOS
Proceso artesanal
Todo el proceso del fileteado de anchoas y boquerones es un trabajo manual, siguiendo métodos y procesos que se pueden catalogar cómo milenarios. Se trata de un proceso con un marcado carácter artesanal, en el que la totalidad de las operaciones se realizan a mano.
EL FILETEADO DE LA ANCHOA SE ELABORA A MANO UNO A UNO
Las "Sobadoras"
“Las Sobadoras de Santoña” son las encargadas de todo el proceso manual. Dedican sus más atentos cuidados a seleccionar, limpiar y filetear los mejores filetes para ofrecer un producto de gran calidad. Trabajadoras, con experiencia, dedicadas cada día a elaborar los mejores filetes en el pueblo de Santoña. Su oficio es considerado un arte.
Filetes de anchoa
El arte de filetear es una minuciosa labor tradicional que ha pasado de generación en generación en la costa cántabra. Los filetes de anchoa han sido elaborados y seleccionados mediante un largo proceso artesanal a mano de las expertas “Sobadoras de Santoña”. Los filetes se seleccionan según el tamaño. Se sacan las espinas e impurezas consiguiendo que cada uno de los filetes sea por sí mismo, un exquisito manjar. Los filetes se colocan dentro de los envases de manera cuidadosa para mantener la integridad de los filetes y su máxima calidad.
LOS FILETES DE ANCHOA SE CUBREN CON ACEITE PARA CONSERVAR SU CALIDAD Y SABOR
Envasado en Aceite
Los filetes de anchoa se catalogan como semiconserva. Para su conservación, los filetes se cubren de aceite de girasol o de oliva de la mejor calidad. Este hecho hace que el producto sea de inmediato consumo una vez sacada la anchoa del envase. Nuestros filetes de anchoa proceden de pescado del Cantábrico y todos los procesos de elaboración se dan en la Comunidad Autónoma de Cantabria, desde el sobado hasta el cierre y etiquetado.